LA PRECUELA DE ‘LOS JUEGOS DEL HAMBRE’ SIENTA LAS BASES PARA EL FUTURO DE LA SAGA

Con un joven adolescente buscando su última (y única) camisa decente después de comer una triste hoja de col, Suzanne Collins comienza ‘Balada de pájaros cantores y serpientes’, la precuela de ‘Los juegos del hambre’. Un libro que salió con mucha expectación el pasado mayo y que desde antes de que saliese tiene asegurada una adaptación cinematográfica.

Francis Lawrence será, nuevamente, el responsable de llevar al cine este libro que nos traslada 64 años en el pasado para adentrarnos en un episodio crucial de Coriolanus Snow, el tiránico presidente de Panem que en aquel entonces es un adolescente en un Capitolio que sufre aún secuelas de guerra.

Este nuevo libro de ‘Los juegos del hambre’ se cimenta sobre dos ejes: el primero es un joven Coriolanus Snow, que ha sido elegido como Mentor en los X Juegos del hambre. El segundo eje es, por tanto, los propios juegos y su desarrollo.

Ambos elementos están intrínsecamente unidos porque ‘Balada de pájaros cantores y serpientes’ es el relato de transformación de Snow en el dictador que sería en el futuro. O, por lo menos, cómo este año de su vida modeló su personalidad.

‘Balada de pájaros cantores y serpientes’ es, desde luego, una novela menos colorida y con menos acción que sus predecesoras. Pero también es más musical gracias al personaje de Lucy Gray. Creo que si se quiere, se puede sacar bastante más jugo que a cualquiera de los otros tres libros sueltos. Que esto no significa, por otro lado, que esté mejor escrito… pero sí que tiene más ideas.

Ideas que pueden seguir desarrollándose en el futuro de la saga, ya sea con nuevas novelas de Collins o con nuevos proyectos audiovisuales que amplíen esto.